Del 30 de septiembre al 2 de octubre, Barcelona acogió el Google Search Central Live Deep Dive Europe 2026. Allí pude escuchar de primera mano las explicaciones del equipo de Google sobre cómo el buscador descubre las páginas, las lee y decide cuáles incorpora a su índice.
Contrastar criterios con el equipo de Google y con los casos prácticos de otros profesionales ayuda a despejar dudas, especialmente ahora que la inteligencia artificial está cambiando cómo buscamos información.
Si tienes un negocio y quieres que los clientes te encuentren, estas son las ideas que me llevo para los sitios web en los que trabajo.

Gary Illyes y Cherry Prommawin, del equipo de Google Search, en el Deep Dive Europe 2026: «Good SEO is good GEO, AEO». Las bases del SEO siguen siendo relevantes para las respuestas con IA del buscador.
1. El primer paso es que Google pueda leer tu web
Los sistemas que aceleran y protegen una web, como un CDN, un cortafuegos o una herramienta antibots, deben estar bien configurados para que no bloqueen Googlebot, el robot de Google. El servidor también debe responder sin errores: si va lento o falla a menudo, Google puede reducir el ritmo con el que visita las páginas.
También hay que revisar cómo se carga el contenido. Google puede ejecutar JavaScript, pero si un texto solo se carga después de que el visitante haga clic o interactúe con la página, es posible que no pueda leerlo. Un desplegable con el texto ya cargado es una situación diferente: el contenido puede ser accesible para Google aunque inicialmente esté plegado.
2. La IA no sustituye al SEO: se construye sobre él
El mensaje de Google fue claro: las respuestas con IA de su buscador, como AI Overviews y AI Mode, se construyen sobre los sistemas de búsqueda existentes y aprovechan el contenido de su índice. Googlebot sigue siendo el robot que rastrea las páginas.
Para que una página pueda aparecer como fuente en estas respuestas, primero debe estar indexada y ser apta para mostrarse en la búsqueda. Las bases del SEO siguen siendo relevantes: una web accesible, bien estructurada y con contenido útil. No hace falta crear una versión especial de la web «para la IA».

Según Google, las consultas en AI Mode se han duplicado cada trimestre desde su lanzamiento y son, de media, unas tres veces más largas que una búsqueda clásica. Dicho con un ejemplo cercano: ya no se trata solo de buscar «fontanero Terrassa», sino de hacer preguntas completas y con matices.
3. Publicar no significa aparecer en Google
Uno de los temas más repetidos fue que el índice de Google no lo guarda todo.
Si tienes muchas páginas casi iguales, como las de servicios en las que solo cambia el nombre de la población, Google puede agruparlas como duplicadas y elegir una como principal. Cada página debe aportar una utilidad concreta al visitante.
El segundo día se presentó el caso de una empresa que, al fusionar dos webs, pasó de 2.000 páginas a 100 sin perder tráfico y con una mayor facturación. Me pareció un buen ejemplo del valor de concentrar la información en páginas útiles y bien trabajadas.
4. La información clave debe estar en el contenido principal
El contenido principal es donde explicas los servicios, los productos y aquello que aporta valor al visitante. Si una información es clave, como qué ofreces, en qué zona trabajas o qué te diferencia, debe estar en el cuerpo de la página y en la parte superior, no escondida en el pie o en la barra lateral.
También es una cuestión de claridad para el visitante: quien llega debe entender enseguida si puedes ayudarle.
5. Traducir una web no es lo mismo que adaptarla
En webs multilingües, adaptar la oferta al mercado importa tanto como la traducción. Una ponente explicó el caso de una empresa de muebles que vendía mucho menos en los Países Bajos que en Francia, pese a tener una traducción correcta. Los muebles y las fotografías no encajaban con el tamaño y la distribución de las casas holandesas, más estrechas y de varias plantas.
Hay que revisar si los productos, los ejemplos y las imágenes tienen sentido para el público al que nos dirigimos.
Y una oportunidad en nuestro entorno: Gary Illyes explicó que, en idiomas con poco contenido, Google es más permisivo a la hora de indexar. Puso el ejemplo del euskera. Eso me hizo pensar en el catalán: en muchos sectores locales también hay poco contenido útil en catalán, y publicar contenido de calidad es una oportunidad para llegar a clientes que buscan en esta lengua.

Mi acreditación en el Deep Dive Europe 2026.
¿Qué puedes revisar en tu web hoy mismo?
- ¿Google puede acceder a las páginas importantes sin bloqueos?
- ¿El servidor responde sin errores y con un tiempo de respuesta razonable?
- ¿El contenido importante se carga sin depender de una interacción del visitante?
- ¿Explicas con claridad qué ofreces, dónde trabajas y qué te diferencia?
- ¿Cada página aporta información útil o repite casi lo mismo que las demás?
- Si tienes la web en varios idiomas, ¿cada versión está adaptada al público?
Para un negocio, el mensaje es práctico: facilitar que Google pueda leer la web y que los clientes encuentren respuestas útiles en ella.
Gracias también a Gary Illyes por su disponibilidad y por responder a mi correo, incluso a altas horas de la noche.
Si quieres saber cómo está tu web en estos puntos, hablemos y hagamos una revisión.